Ante las altas temperaturas que afectan a la provincia, la directora del Hospital Perrando, Andrea Mayol, brindó una serie de recomendaciones clave para prevenir golpes de calor y complicaciones de salud, especialmente en adultos mayores.

En el marco de las jornadas de calor intenso que atraviesa la región, la directora del Hospital Julio C. Perrando, Andrea Mayol, llamó a modificar hábitos cotidianos y extremar cuidados para reducir los riesgos asociados a la exposición prolongada a altas temperaturas.
Durante una entrevista con Radio Libertad, la funcionaria recomendó organizar salidas y trámites en horarios de menor carga térmica, priorizando la mañana temprano o las últimas horas de la tarde. “No es aconsejable circular en los horarios de mayor demanda y mayor exposición al calor, porque realmente está muy intenso”, advirtió.
Hidratación permanente y cuidados básicos
Uno de los puntos centrales señalados por Mayol fue la hidratación constante, incluso antes de sentir sed. “Si lo habitual es consumir entre un litro y medio o dos litros de agua por día, en estos días hay que aumentar la ingesta”, explicó.
La directora remarcó que hidratarse no es lo mismo que consumir mate u otras infusiones, y que el cuerpo necesita agua para sostener su funcionamiento frente al calor extremo. En ese sentido, hizo especial hincapié en los adultos mayores, quienes suelen tener disminuida la sensación de sed, lo que incrementa el riesgo de deshidratación.
Además, recomendó permanecer en ambientes refrigerados o bien ventilados, usar ropa clara que facilite la eliminación del calor corporal y adoptar el hábito de beber agua de manera continua, sin esperar a tener sed.
Protector solar y exposición al sol
Mayol también insistió en el uso del protector solar, pero aclaró que su aplicación no habilita a exponerse al sol en cualquier horario. “Tomar sol en horas de la siesta, incluso con protector, no es recomendable”, sostuvo.
Según explicó, durante ese período del día los rayos solares impactan de manera más directa y con mayor intensidad de radiación ultravioleta, lo que puede generar lesiones en la piel y cambios a nivel celular, asociados a un mayor riesgo de cáncer cutáneo a largo plazo.
En cuanto al uso del protector, recordó que su efecto es limitado si no se aplica correctamente. “Actúa como una película protectora, pero debe colocarse cada dos o tres horas, y volver a aplicarse si uno se mete al agua. No alcanza con colocarlo una sola vez por la mañana”, aclaró.
Prevención como herramienta clave
Finalmente, la directora del principal hospital de la provincia subrayó que la prevención es fundamental para evitar consultas innecesarias en las guardias y cuadros que pueden agravarse por la exposición al calor. “Son medidas simples, pero necesarias para cuidar la salud en este contexto”, concluyó.
Las recomendaciones cobran especial relevancia en un escenario de altas temperaturas sostenidas, donde el sistema de salud enfrenta una fuerte demanda y donde la responsabilidad individual puede marcar la diferencia.
